Entrábamos en un local, un enorme local. Todo el mundo salía de allí corriendo y despavorido, yo entraba, a cortacorriente de la gente. No se si buscaba algo o alguien o es solo que la curiosidad mató al gato. Y nunca mejor dicho.
Entraba en el viejo local industrial, en la entrada, seguía el 'hall' y un gigantesco pasillo con aires de burdel. A la derecha unas escaleras, y todo recto había una puerta mas pequeña de lo normal, de metal oxidado. Tras varios empujones y golpes con el hombro la conseguí abrir lo suficiente como para entrar. Pero no lo suficiente como para salir, aunque yo no lo sabia, claro.
Una chica que me veía forzar la puerta me cogió el brazo y me intento estirar hacia la salida como si yo quisiera irme de allí y me equivocase de salida... Hice un movimiento brusco y me soltó el brazo mientras se iba corriendo y chillando. Joder. Porque? Porque todo el mundo huía de allí tan asustado? Que coño estaba pasando? Y porque yo estaba allí, a contracorriente y sin saber nada?
Entraba a la habitación que daba la puerta de metal oxidado y había un campo de baseball. Esto me desconcertaba aun mas.
En las gradas, en todas partes, había miles de cadáveres putrefactos y en descomposición. Solte un grito ahogado. Estaba en medio del campo. Di una vuelta encima de mis pies para verlo todo. Todo era muerte. Podía entender porque se iba todo el mundo. Pero no entendía el porque de esa atrocidad.
Intente salir, muerta de miedo me acerque a la puerta oxidada. Estaba atrancada y no podía salir. Golpeaba con la mano la puerta mientras chillaba a quien me pudiese oír. No había nadie. Todos habían huido. Estaba sola. Atrapada entre miles de cadáveres putrefactos. Sin ninguna salida posible, y con el mismo destino que las miles de personas que yacían muertas en el campo. Tenía miedo y no sabia encontrar solución ni salida.
Entonces me desperté. Estas son las cosas en las que sueño. Ojalá sueñe la continuación.
Esta escrito desde el iPod, un poco mal, cal retocarlo y tal, que no se entiende bien.
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