Antes... me hundía. Me gustaba pasar desapercibida. Pero siempre encontraban algún motivo, que vestía raro y como una puta por el simple hecho de llevar falda y medias hasta las rodillas, que me llevaba mejor con los chicos, porque sentía que ellos (almenos de más pequeños) no me juzgaban, que nadie me conocía bien, solía estar en un rincón, escribía mucho y hablaba poco. Siempre he dado una imagen de 'chica rara e introvertida'.
Ahora doy la imagen totalmente opuesta. Visto... jajaja, hay cosas que nunca cambian, y para la mayoría visto raro, pero me gusta y me vale. Voy con chicos y chicas. Intento rodearme de gente especial para mi, aunque ultimamente mi criterio se ha ido perdiendo, estoy poniendo remedio. Tiempo al tiempo. Siempre estoy hablando. No guardo apenas secretos con nadie, no tengo nada que ocultar. Sigo estando en un rincón, sigo escribiendo mucho, pero hablo; me relaciono, y suele gustarme. Sobretodo las conversaciones de horas. Ahora no se que imagen doy. La gracia de no saberlo es que me da absolutamente igual.
Creo que sigo siendo la misma chica de hace años. La misma que ahora. Puede que más evolucionada. Puede que más feliz. Pero sigo siendo la misma niñita tímida, perdida, introvertida, algo rara, cabezota y algo pasota.
Sigo siendo la misma. Me miro al espejo y veo a esa niña pequeña de 4 años, con unos kilitos de más, con un pelo rubio acompañado de unos tirabuzones finales monisimos que se perdieron en un abrir y cerrar de ojos.
Sigo viéndome en todos los reflejos de los escaparates. A esa niña que quiere pasar desapercibida. Que parece que los 'guays' de todas las escuelas se empeñan en odiar. Sigo siendo esa niña que tiene una libreta donde le gusta escribir poesía.
Dejé de creer en príncipes, princesas, caballos blancos y finales felices. Y problablemente esto es lo que más lamente de haber crecido.
Lo que más me gusta?
Lo que más me gusta es haber aprendido de mis complejos, que por todo lo que ha pasado en mi vida (y la familia no ha ayudado especialmente) no son pocos. Pero he aprendido a aceptarlos. A mirarme a un espejo y sonreír. Y decir y pensar: 'joder, que feo tengo el... (o cualquier otra variación)' y sonreír.
Y levantarme y decirme:' QUE GUAPA ESTOY HOY, JODER, QUE GUAPA!'
Me encantan esos días del mes (no me refiero a la regla! xd)
También me gusta no haber aprendido de todos los errores: La gente falla, te hace daño, y en vez de ponerme una coraza, he seguido dando oportunidades. Y de nada me arrepiento. Hay muchas personas que me han hecho llorar mucho, pero también me han enseñado mucho, y no lo hubiese podido apreciar si no hubiese sido por las segundas, terceras y tal vez cuartas oportunidades.
Me gustan también mis noches de insomnio, en las que me veo forzada a inventarme películas muy peliculeras para conseguir dormirme.
Me ha gustado irme levantado algunas mañanas con todas las personas que me he acostado a lo largo de mi vida.
Me gusta salir a pasear con la música a tope y sola. Y con compañía también.
Sobretodo, lo que más me ha gustado en esta vida, lo que no vendería por nada del mundo, lo que guardo fuertemente en mi caja de los recuerdos, son todas las veces que me he llegado a reír. No mentiré, a veces me he llegado a mear encima y todo!jajaja.
Admito que lo he pasado mal, muy mal, que no ha sido un camino de rosas llegar hasta aquí, y he pensado muchas noches en que me quedaría por el camino, no se. Pero lo he conseguido, me he convertido en la clase de persona que siempre he querido ser, de estas que se miran al espejo y piensan: 'esta soy yo'. Con mis más y mis menos. Pero adoro mis menos tanto o más que mis más.
GRACIAS, vida, por haberme traído hasta aquí.
No siempre ha sido así, y no siempre va a serlo. Pero soy feliz.
Yo también estoy muy agradecido con la vida por hacerme coincidir esa noche contigo, cuando creía que sería imposible. La telepatía….
ResponderEliminar