sábado, 2 de abril de 2011

del amor y otros desastres.

A veces dejamos escapar el amor porque es lo que sentimos en ese momento, es lo que la sociedad o nuestra familia quiere, es decir, es una imposición que se nos ha hecho como individuos, no una elección propia.

A veces hay que luchar por lo que se quiere. Unas veces se gana y otras se pierde. Pero si luchas, almenos estarás satisfecho contigo mismo. Y eso a la larga es lo más importante que puede haber.

A veces hay que tratar de ser egoístas, ya que en el final (de cada comienzo de cada historia que vamos a ir protagonizando a lo largo de nuestras vidas) nosotros somos los que siempre estamos ahí. Los personajes van cambiando, pero nosotros mismos, como individuos, siempre formaremos parte de nosotros mismos y consecuentemente de nuestras decisiones.

Así pues, tenemos que intentar ser egoístas un 99% de las veces que tengamos que tomar alguna decisión.
Y el amor, el amor tiene que ser una gran decisión, ya que si elegimos bien, si elegimos con el corazón a alguien que también nos ha elegido con éste mismo órgano, durante las miles de novelas que vamos a desencadenar a lo largo de nuestras vidas, no lo haremos solos como protagonistas, sino que tendremos esa gran suerte, esa gran suerte que tuvieron mis abuelos (y que desgraciadamente no tienen todos), tendremos la suerte de nuestras vidas, de convertir nuestra plausible historia de amor como la más romántica escrita en todos los tiempos.
Y eso, amigo mío, solo se consigue apostando por una persona, y luchando contra todas las adversidades que vayan viniendo, y no serán pocas.
Pero hay que tener siempre presente que, imposible no hay nada, y que hay que luchar siempre por lo que uno quiere, en busca de la felicidad; tratando, así pues, de estar satisfechos con nuestras vidas hasta el final...

(inspirated in 'becoming Jane')
Y aplicable a todas las circunstancias, no solo en el amor. Pero como esta inspirado en esa historia, trata de amor principalmente.

No hay comentarios:

Publicar un comentario