lunes, 25 de julio de 2011

Un mundo feliz.

Tenia ese libro en mis manos, de Aldous Huxley y pensaba.
Ante una imagen inexistente de un mundo feliz, donde los niños mueren de hambre y de enfermedades básicas, dónde esto ya no pasa en África, sino en mi propio país, el mismo país donde ineptos sin estudios triunfan y se forran en cadenas de televisión absurdas, donde miles de inmigrantes llegan para intentar ser felices y se estrellan en el intento, pero no solo ellos, sino propios españoles se estrellan en su propio país, en su pueblo, en su misma casa. Donde se ven forzados a dejar sus casas de toda la vida y instalarse en el banco de en frente, donde antes comían pipas.
Un país donde sabiendo que la gente muere por falta de comida, otros derrochan fortunas en llevar las uñas perfectas, derrochan fortunas con vestidos que cogerán polvo en unos armarios gigantes, de mansiones gigantes y de terrenos gigantes, mientras los otros mueren, mueren de hambre en frente de ese banco que un día les vio crecer felices.

Un mundo donde un solo hombre puede matar cientos de vidas, como en Oslo, y ante mi sorpresa, que esa misma noticia quede ensombrecida por la muerte de una sola persona, que además eligió morir de mano de las drogas. Allí donde voy se comenta su muerte. Y los cientos de personas asesinados en Oslo? Esos no importan, no eran famosos, solo eran personas respetables...

Un mundo que en cuanto entra en crisis se impone la ley del más fuerte, donde todos se aprovechan del que menos tiene, donde la gente se pudre en las calles mientras pide a gritos un cambio en la sociedad, no solo del país, sino un cambio en la sociedad mundial.
En las miles de sociedades que hay en todo el mundo.
Y ese cambio no viene, no viene y la gente ya no chilla... Callan. 
Todos callan cansados y derrotados ante un mundo que nunca cambiará.
Un mundo en el que mejorar no es posible si no tienes dinero familiar.
Un mundo en el que solo es posible la supervivencia, comer o ser comido.
Un mundo lleno de soledad y egoísmo.
Un mundo lleno de tristeza, sin apoyo, con apenas amor...
Un mundo en el que padres abandonan a sus hijos. Un mundo en el que se impone la ley del más fuerte, y con esta ley, sólo te queda vigilar tu espalda...

Que se pare el mundo que me quiero bajar....
Un mundo feliz. Enserio? Un mundo feliz...

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