martes, 5 de julio de 2011

Pies, para que os quiero?

'Hola, Lucia.
Hacia mucho tiempo que no te veia... Pensaba que te marcharias...' - Alfred.

Marcharme dejando miles de historias inacabadas, marcharme sin mirar atrás es lo que habia hecho durante toda mi vida, y estaba cansada, agotada por ello.
No dejaba de repetirme que necesitaba una señal, algo que me guiara con una solución que no fuese erronea.
Como si yo creyese en la divinidad. Habia dejado de creer en la bondad de las personas, incluso, así que empezaba a dudar de mi misma.
Pero seguia, a pesar de lo absurdo de todo, esperando una estrella allí en el horizonte, y una fuerza mayor que practicamente me obligase a seguirla...
Pero ninguna de esas largas noches que me acontecian eran portadoras de nada especial. Todo era monotono e insustancial.

Escuché la misma melodía durante gran parte de la noche, como intentando descifrar qué queria decir exactamente eso.

Entonces la vi! Vi la señal que habia estado esperando todo ese tiempo!
La tenia justo delante de las narices y no lo habia visto hasta entonces... Eran mis pies!
Si, mis pies era la estrella que estaba esperando para que me guiase. Siempre habia estado allí, pero nunca me habia dado cuenta.

Los pies resultaban perfectos; siempre iban a estar conmigo, no solo de noche como una estupida estrella!
Y nunca paraban quietos, y siempre iban para adelante, para atras o los lados. Siempre lucian diferentes, camaleonicos según la situación.
Siempre iban a levantarme.
Eran perfectos...

El sueño se apodera de mi con una fuerza arrebatadora a pesar de que me apetece seguir escribiendo.
La voz de Alfred yacia en el olvido. Casi no podia recordarla...
Habia empezado la carta con una de las pocas cosas que recordaba de él, y era incapaz de terminarla con él porque empezaba a olvidar su voz y sus preciosos ojos claros, y lo que sentia por él.
Entonces miré a mis pies, que se estaban acurrucando encima de la cama muy disimuladamente. 'Ellos mandan'.
La canción justo estaba terminando, así que procuré terminar la carta al mismo tiempo que la canción.

Habia empezado la carta hablando de mi, y la habia terminado con una despedida para Alfred?
[...]

Lucia.

'Eres parte de mi vida, jamás te olvidaré ni dejaré que me olvides. Te amo.' - Alfred.
Las palabras se las lleva el viento.


Pies, Para que os quiero?!

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