Había conocido al amor de mi vida, todo lo que me decía, lo que le pasaba, lo intensificaba, lo llevaba a niveles los cuales nunca había llevado ningún otro sentimiento. Todo lo que vivía tenía algo que ver con el, y aunque no fuese así, mi subconsciente creaba algún detalle para que el estuviese presente. Tres años sintiendo con enorme fuerza el hablar con el, aunque yo no le importase en absoluto, todo era el, y todo lo perdí cuando me di cuenta que el no sentía nada. Pero bueno, que me quiten lo bailao! Fue mi primer amor, ese con el que vives en mayúscula y cursiva..
Después, la relación. Salía de una relación corta y tortuosa, me había enseñado a quererme primero a mi, y luego a la otra persona, si yo no estaba a gusto con esa persona, ¿por que debía seguir con el?¿por pena?
Mas tarde, la relación (si, otra). La primera relación larga que suelen tener las personas, con las que aprendes a conocer a los padres y hermanos de la otra persona, y presentarle a los tuyos. Con esa también se aprende mucho, aunque también fue tortuosa (no tanto como la primera, supongo) rozaba entre un amor-odio, un ni contigo ni sin ti que no podía acabar bien de ninguna manera, eso no podía ser bueno para nadie!
Después vino la locura, ¡me tocaba pensar como un chico! Y así lo hice, jugué, me lo pase bien, aproveche el tiempo y mi soltería hasta que ya no se pudo mas..
Y por ultimo, la otra relación. Esa relación que pones en minúscula y en cursiva porque no hace falta que todo el mundo se entere que lo quieres. Ya lo sabe el y con eso basta! Esa es la relación 'perfecta' la que te hace pensar en todas tus otras historias que creías buenas pero no llegaban ni a cartelera de cine. Esta, la ultima relación (digo ultima porque es la que te hace escribir este tipo de textos retrospectivos) (to be continue xd)
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